La necesidad de la humanidad de trasladarse ha sido inherente a su naturaleza a lo largo su existencia, y esto se ve reflejado en el desarrollo de tecnologías desde la invención de la rueda hasta la invención del motor a combustión, que han permitido que la especie humana esté presente en prácticamente todo el Globo, buscando siempre alcanzar mayores distancias en el menor tiempo posible. Por esto se plantea la electromovilidad como una de las soluciones de cara a un desarrollo sustentable.

A nivel global, el 20.5% de los gases de efecto Invernadero (GEI) producidos por la quema de combustible corresponden al sector de transporte y en Chile no estamos muy lejano a eso, con un 20% del sector transporte, del total de emisiones, generando un total de 26.9 ton CO2 equivalente para el 2016 (sin contabilizar con la emisión material particulado y otros compuestos nocivos).

Es evidente que necesitamos actuar ya para dejar de emitir esa cantidad de GEI, y la electromovilidad se posiciona como la principal opción para lograr disminuir las emisiones del sector transporte. Este tipo de tecnología no genera emisiones directas y, la huella de carbono neta de ese tipo de movilidad sólo depende de las emisiones de los energéticos utilizados (renovables como la fotovoltaica o celdas de H2) además del proceso de manufactura de sus partes. Actualmente la fabricación de paneles solares fotovoltaicos ha alcanzado la carbononeutralidad, por lo que la combinación de electromovilidad y energía solar fotovoltaica permite una de las menores huellas de carbono llegando casi a la neutralidad.

Sin embargo, no todo es positivo dentro de la electromovilidad. Las principales desventajas actuales de los vehículos eléctricos frente a los motores a combustión son: el peso de las baterías, la autonomía y el precio. Pero mes a mes se conocen nuevas innovaciones que permiten disminuir esa brecha, y ya existe casi todo tipo de desarrollo de potencia motriz netamente eléctrico, ya sea en modelos comerciales de vehículos de todo tipo, o en prototipos que pronto se lanzarán al mercado.

Vehículos eléctricos en Chile

Desde el año 2017, Chile se ha propuesto el desarrollo de una Estrategia de Electromovilidad, que impulsa el desarrollo y la incorporación de nuevas tecnologías para el transporte mediante energía eléctrica.

Se ha impulsado en gran medida la importación de automóviles 100% eléctricos, que poseen en promedio una autonomía de 400 Km con una carga completa (datos al 2020), y algunos esperan que para el 2024 los automóviles eléctricos y a combustión hayan alcanzado la paridad de costes y autonomía. Pero existe un punto a favor para los eléctricos: la eficiencia de transformar energía eléctrica en movimiento es cerca de un 60% sin emisiones, mientras que la eficiencia de un motor a combustión de transformar la energía contenida en el combustible en movimiento es solo de un 20%, es decir, existe combustión incompleta, y por lo tanto emisión del peligroso CO, que puede ser mortal en concentraciones muy altas.

Existen 3 tipos de Vehículos eléctricos: a baterías (BEV), los híbridos enchufables (PHEV) y los vehículos con celda Hidrógeno (FCEV). Los que poseen mayor presencia en el mercado son los BEV, y actualmente circulan en total unos 900 autos eléctricos en todo el país y se espera que para el 2030 esa cifra aumente unas 10 veces. Las marcas de automóviles tradicionalmente de motores a combustión también están evolucionando a la electromovilidad. Las principales marcas que han arribado de vehículos 100% eléctricos son: Renault, Nissan, Citroen, Hyundai, Maxus y BMW. Marcas como Peugeot o Citroen, con sus emblemáticos modelos Partner y Berlingo, poseen su contraparte eléctrica, que tienen las mismas prestaciones de capacidad de carga para ciudad, y con una autonomía cercana a los 200 Km por carga completa.

Auto eléctrico a baterías BEV

Fuente: Ministerio de Energía

 

La otra opción: el retrofit

En adición a la llegada de automóviles, desde los Ministerios de Transporte y Minería se está revisando una serie de normativas que permitan homologar la transformación de vehículos de combustión interna a eléctricos, el llamado retrofit. Como caso de éxito en este tipo de transición, a través de pruebas experimentales, se han implementado la transformación de buses para transporte de pasajeros en la Minera El Teniente, además de una flotas de furgones en Osorno.

Como consecuencia, se espera que a final de este 2021 se presenten los primeros borradores de la normativa, que permita que cualquier modelo de auto sea apto para la transformación, pero bajo todos los estándares internacionales necesarios y de la manera más segura posible, tanto para los pasajeros como para el resto de la vía pública.

En resumen, una parte de los esfuerzos globales está en la electromovilidad, tecnología del presente que permitirá en conjunto la generación con energías renovables, disminuir en parte la cantidad de emisiones netas que se generan. Sin embargo, siguen siendo necesarios los incentivos por parte del sector público y legislativo para que realmente se pueda producir un recambio. En Chile, la meta actual con respecto a electromovilidad es alcanzar un 100% del transporte público y un 40% del transporte privado al año 2050 en base a electromovilidad, y esta meta requiere del esfuerzo de todos.

En otras entradas, hablaremos de infraestructura de carga e interoperabilidad, necesarias para poder adaptar la ciudad a los cambios que se vienen por la irrupción de los vehículos eléctricos.

Desde Evolusun, esperamos poder ser un aporte para que los vehículos eléctricos puedan funcionar con normalidad tanto dentro como fuera de la ciudad, aportando con nuevas estaciones de carga alimentadas con energía completamente limpia, renovable y sustentable.

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